Antes que nada permitanme saludarlos y desearles solo cosas ¡increíbles!
No cosas buenas, sino, ¡increíbles!
Hace un tiempo empece una especie de juego de rol, donde me presentaba como un medico, específicamente un ginecólogo.
¿ Como empezó todo ?
Bueno, la cosa fue sencilla, alguna vez un amigo me dijo que cuando se iba de parranda se presentaba con otro nombre y otra profesión, en su momento me argumento que era para cuidar su identidad (ni que fuera quien sabe quien), luego me decía que era realmente un juego que tenia y que se sentía chevere asumir diferentes personajes. Esta ultima razón me llamo mas la atención y decidí intentar esta táctica.
He llevado aplicando esta "maraña" como 8 meses. Ojo, no es que ande diciendo a los 5 vientos que soy medico y atendiendo gente. Lo aplico cuando conozco gente nueva, y sean amigos de mis amigos.
Una vez aclarado esto les cuento que se siente.
Definitivamente el juego de rol (que a la larga fue lo que hice) se siente muy interesante, el hecho que la gente intente describirte y te digan cosas como "no tienes pinta de.." hasta "como hago para tener una cita contigo" son cosas que realmente de una u otra forma me sorprenden. Pero lo que mas me sorprendió, realmente, fue mi capacidad para ir armando argumentos y contarlos de manera convincente. Básicamente, mi facilidad para hablar tanta mierda.
¿De donde saque mis argumentos y mis anécdotas? Esa es la parte mas fácil, me acorde de las historias que contaban mis amigos (los medicos de verdad), familiares, la forma en que mis medicos me hablan (para asumir posturas y tonos), en fin, y si a eso le sumamos un poco de imaginación, venga ! tienes todo para vender esa imagen.
Siempre me acorde de la historia de un amigo mío que hacia el rural el campo rubiales, esa historia es genial, y ademas la adopte de una forma y con unos gestos, que realmente suena muy convincente.
Claro, al principio cuando estaba empezando en este personaje, me reía mucho al decir las cosas y eran detalles que me delataban, aunque todavía la ultima vez que lo hice (porque me dije que ya no lo haría mas) se me salieron un par de sonrisas.
¿Cual es el otro lado de este ejercicio? Ver la reacción, sobre todo de las mujeres, cuando unos les dice una profesión que ejerce. No es que sean interesadas, o por lo menos no todas, pero si influye mucho si se es profesional o no, si se tiene especialización o no en fin.
Alguna vez dije que era profesor, la respuesta no fue muy complaciente. Luego me fui con ingeniero, una respuesta muy normal fue la que me recibió. Después dije que era publicista, esta fue una respuesta muy positiva. En otra ocasión dije que era abogado, a esta mujer se le abrieron los ojos como pepa de guama, pero realmente cuando decía que era medico y ademas, ginecólogo, fueron actitudes 100% positivas hacia uno.
Inclusive me tildaron de ¡Dr. Manotas!
Pero definitivamente no hay mejor que ser publicista, me encanta mi profesión. Si, soy publicista, y ¡me encanta!.
Mejor aun, ¡ soy publicista y vendo quimicos !
Para no darle mas largue al tema, sea cual sea la profesión que tengamos, lo que realmente impacta, atrae y hechiza, es la forma como uno diga las cosas, la convicción como uno lo diga y el lenguaje corporal con el cual se acompañe este ejercicio. Claramente, todos actuamos diferente, pero así lo veo yo.
Un abrazo,
